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09-07-2015
SEGURIDAD BASADA EN LA CONDUCTA

El Dr. E. Scott Geller, socio mayoritario de Safety Performance Solutions en Blacksburg, Virginia, afirma haber acuñado el término "seguridad basada en la conducta" en 1979, pero más recientemente dijo que ahora prefiere la frase "seguridad basada en las personas".


En los modelos de Heinrich 1931 y Frank Bird Jr. 1969, también se incluían los factores conductuales como causales importantes de accidentabilidad laboral y se hacían propuestas de intervención con el apoyo de profesionales de la conducta.


Si bien podemos decir que no son una novedad los principios aplicados en ABC (Antecedents-Behaviour-Consequences) o BBS (Behavior – Based Safety), hoy en el país las empresas mineras se interesan más por el empleo de dichas herramientas, aunque no siempre con un adecuado conocimiento y alcance en la aplicación  de las mismas.


La recomendación general es que cualquier sistema o herramienta que se aplique en seguridad, primero tenga sus fundamentos en modelos científicos comprobados, segundo se cuente con profesionales de soporte adecuadamente entrenados de primera fuente, para evitar seudo aplicaciones o seudo ciencia.  The Psychology of Safety Handbook. (S. Geller  Ed. 2- 2000  Editorial CRC Press).


Luego entender que la conducta no es comportamiento en algunas fuentes, y que ambos no se logran solamente a través de reglas, normas y campañas motivacionales, y que no solo deben estar reforzadas por inhibidores de conducta negativa que es lo que más se aplica.


Un comportamiento seguro es también el saber y poder hacer la tarea y en esto es importante el entrenamiento. Algunos prefieren el término adiestramiento. Behavior Motivation, Chapter IX Loss Control  Management. (F. Bird, Jr. and R. Loftus Ed. 1976).


Se debe considerar siempre la dicotomía ambiente – comportamiento. Por un lado las fuentes conductuales o comportamentales hablan en diferentes aproximaciones que un ochenta por ciento de los accidentes se dan por causas conductuales, la jerarquía de controles indica que los controles en el individuo como la capacitación, los controles administrativos (normas, procedimientos, etc.) están en la cuarta categoría de eficacia.


Los Programas de Modificación Conductual PMC, no van a reemplazar las deficiencias o ausencias de un Sistema de Gestión, ni van a sustituir la mejora continua de Estándares y Procedimientos adecuados a los procesos operacionales y sus riesgos inherentes.


Aquí hay que resaltar una de las primeras investigaciones de estos estudios que señalaron los principales elementos de estos programas - Judy Komaki y Beth Sulzer-Azaroff 1978:


·       Identificación de conductas seguras


·       Observación 


·       Retroalimentación


·       Análisis de datos


·       Fijación de metas


·       Refuerzo por logro de metas


Otro aspecto que hay que considerar en la aplicación de los PMC, es el efecto “acordeón” que ocurre en las organizaciones o grupos de trabajo cuando ha habido un tiempo prolongado de empleo de dichos programas y sobre todo cuando han estado enfocados en cuotas de intervención o abordajes.


El desarrollo de la gestión de la seguridad ha llevado a la consideración de que los comportamientos inseguros son sólo síntomas de problemas sistémicos, o sea, es el sistema donde se producen los comportamientos inseguros el que estimula, refuerza la aparición de los mismos. Podremos decir que el problema no es el comportamiento “sino la Gestión del Comportamiento” en las organizaciones.


Los psicólogos humanistas abogan que, para lograr conductas seguras, debemos crear ambientes de seguridad y bienestar apropiados y los conductistas subrayan la simbiosis comportamiento – actitud, actitud - comportamiento, de ahí lógicamente todos los matices.

Pero como dice Scott Geller "la seguridad es una batalla continua contra la naturaleza humana". A veces ocurre también lo contrario que cuando las personas se sienten seguras y en bienestar, entran en estados de complacencia y sobre confianza. Conocemos muchos ejemplos de organizaciones que luego de un periodo sin accidentabilidad, con buenas prácticas de bienestar e incluso con reconocimientos externos a su desempeño en seguridad empiezan a tener eventos de alto potencial en algunos casos con consecuencias severas. Habría que ahondar si no es mejor tener personas con un nivel de estado de alerta adecuado a personas emocionalmente cómodas.


Al parecer aún nos faltan nuevos campos que incursionar para tener el Modelo completo, particularmente son interesantes los aportes de la sabia italiana Rita Levi Montalcini, considerando que el ser humano sigue dominado desde hace 50,000 años por la región límbica paleocortical; reconocer que ello a pesar de los aspectos negativos que puede caracterizarnos, contribuyó en nuestra supervivencia como especie frente a peligros y riesgos que no comprendíamos.


 


Ing. José Luis Carrión Pérez


Asesor Senior Asociado – COYCA SAC


Specialiste Sécurité et Environnement Miniers